El secreto del éxito:
La Banca Comunal
El secreto del éxito:
La Banca Comunal
¿Quién lo diría? María, la mujer que fue dos veces desplazada por el conflicto armado, que perdió a sus seres queridos y sus pertenencias, es la misma que hoy es una gestora empresarial y que está dando empleo a sus vecinos.
Y esta transformación de María comenzó cuando se juntaron su habilidad para hacer un delicioso arequipe y la falta de recursos económicos con una invitación que le hizo la fundación Plan para que participara en el programa de Generación de Ingresos.
El primer requisito: ‘no lo haga sola, arme su grupo’. Se juntaron ocho vecinos, la mitad mujeres. Se bautizaron como Banca Comunal Los Emprendedores. Se les explicó claramente el monto que le podían autorizar a cada uno de los miembros de la banca comunal y cómo se pagaría ese crédito.
María solicitó un crédito por $120.000 pesos, compró un caldero y cucharas. Le enseñó a sus vecinos a hacer arequipe y comenzó a vender. A los cuatro meses terminó de pagar la deuda y solicitó un nuevo crédito, esta vez por $240.000 pesos, compró más materia prima y hoy ya cuenta con vendedores en la comunidad.
El segundo requisito es que el grupo administre sus propios recursos. Los Emprendedores recibieron capacitación para conformar la junta directiva, tener un tesorero, manejo del dinero y habilidades para fortalecer el negocio. María es la Tesorera de la Banca Comunal.
Hay un tercer requisito: ahorrar. Los miembros del grupo ahorran semanalmente mil pesos. Son 320 mil pesos al mes. Además, esa cifra la están incrementando porque hacen
bingos y bazares.
Pero también deben tener un Plan de Vida que se comprometen a cumplir para que sus hijos crezcan en las mejores condiciones. Los Emprendedores hicieron un acuerdo para crear una fecha especial, “Un día sin hambre”. Invitaron a almorzar a 200 personas entre adultos y niños, pidieron apoyo a Plan para la compra de algunos kilos de arroz y una botella de aceite, el resto lo sacaron de sus propios ahorros.
Este programa genera acciones duraderas en la vida de las familias, y sienta las bases para un desarrollo comunitario que se caracteriza por la organización de las personas, la formación para administrar sus propios dineros y recursos, y especialmente para fortalecer la solidaridad.
Por todo esto es que María ya no es la misma. Ahora es una mujer que alza su cabeza, mira con orgullo, camina con paso firme y habla con seguridad porque sabe que el futuro está en sus manos.
Datos claves:
En el barrio de Sincelejo mil personas están recibiendo microcréditos
El 70% son mujeres
El 65% de las mujeres de las juntas directivas son cabeza de familia
La solidaridad Primero.
Cuando a una tesorera le hurtaron el dinero, los bancos comunales del barrio se unieron y dieron un aporte para que no quebrara.
Cuando en un Banco comunal uno de sus integrantes no pudo pagar las cuotas, los compañeros asumieron el pago mientras le dieron plazo para que se recuperara.
En otro Banco Comunal, los miembros decidieron destinar todos los ahorros para construirle una casa a uno de sus compañeros.