Familias asumen pautas de crianza basadas en el buen trato hacia los niños, las niñas y los adolescentes.
Familias que resuelven los problemas de convivencia de manera pacífica y garantizan la protección de niños, niñas, adolescentes y las mujeres contra las diferentes formas de violencia: El maltrato físico, emocional y abuso sexual.
Familias que reconocen la igualdad de derechos para los hombres y las mujeres y aceptan las diferencias biológicas de orientación sexual y ciclo vital y actúan conforme a ello.
Familias (padres, madres, cuidadores, niños, niñas y adolescentes) que reconocen, ejercen y disfrutan sus derechos sexuales y reproductivos con igualdad.
Organizaciones comunitarias que promueven el liderazgo de las mujeres.
Organizaciones comunitarias incidiendo sobre los planes de desarrollo local donde la agenda de la infancia sea incluida.
Organizaciones comunitarias fortalecidas gestionando y desarrollando proyectos para la convivencia familiar y la protección especial de niños, niñas y adolescentes.
Organizaciones y redes comunitarias desarrollando actividades educativas para la protección de niños, niñas y adolescentes frente a las violencias con miembros de sus comunidades y hacen remisiones cuando detectan víctimas.