Jóvenes que desarrollan sus potencialidades favoreciendo la construcción de una sociedad más solidaria y democrática.
Jóvenes con capacidad para cuidar de su salud y ejercer sus derechos sexuales y reproductivos.
Jóvenes que participan desde sus intereses y concretan sus proyectos, vivenciando así sus derechos.
Familia y comunidad que amplía los espacios de encuentro intergeneracional con los jóvenes.
Un Estado que reconoce a los jóvenes como sujetos de derechos y amplía las posibilidades para apoyar las iniciativas juveniles.
Implementar procesos de investigación y sistematización que permitan caracterizar la situación de los adolescentes y los jóvenes y de los avances institucionales en la materia.