Niños y niñas identifican sus potenciales para desarrollarse como seres únicos e irrepetibles.
Adultos que reconocen y aprenden nuevas formas de relacionarse con los niños y las niñas.
Agentes educativos que reconocen las mejores condiciones de enseñanza para favorecer el aprendizaje de los niños y las niñas de acuerdo a su realidad y condiciones.
Comunidades educativas comprometidas en la garantía del derecho a la educación y el mejoramiento de la calidad del servicio educativo.
Escuelas que ofrecen las condiciones favorables para el aprendizaje de los niños y las niñas.